La tempestad calmada según San Lucas

Lucas8 › 22 – 25

22Un día, subió él a una barca con sus discípulos y les dijo:

—Crucemos a la otra orilla del lago.

Y partieron. 23Mientras ellos navegaban, se durmió. Y se desencadenó una tempestad de viento en el lago, de modo que se llenaban de agua y corrían peligro. 24Se le acercaron para despertarle diciendo:

—¡Maestro, Maestro, que perecemos!

Puesto en pie, increpó al viento y a las olas, que cesaron; y sobrevino la calma. 25Entonces les dijo:

—¿Dónde está vuestra fe?

Ellos, llenos de temor, se asombraron y se decían unos a otros:

—¿Quién es éste que manda a los vientos y al agua, y le obedecen?

Texto de EUNSA (Universidad de Navarra)

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